Viernes, 26 del 5 de 2017
Entrar | Registrarse | 13361 poemas y 817 autores. ¡Envía otro! Un poema al diaen tu weben la web de google
sifuesepoeta.com
  • Modo de lista: Completa | Títulos | Primer verso
  • Ordenar:
  • Nº por página:
Web sifuesepoeta
SFP te recomienda:

Poema del día

•
ser
Paul Éluard
Con la frente como una bandera perdida
te arrastro cuando estoy solo

por calles heladas
por cuartos negros
proclamando infortunios


No quiero abandonar
tus manos claras y complicadas
nacidas en el encerrado espejo de las mías


Todo lo demás es perfecto
todo lo demás es todavía más inútil

que la vida

Excava la tierra bajo tu sombra,
un estanque junto a los senos

donde hundirse
como una piedra.


Versión de Luis A. Cano
 



Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 3828
Comentario:
Título: ser Ver poema "ser" completo (en nueva ventana)
Autor: Paul Éluard Ver todos los poemas disponibles de este autor
Libro: DESCONOCIDO Ver todos los poemas disponibles de este libro
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:




Listado de poemas

•
Derek Walcott
Has olvidado el calor. Podría venir ardiendo de una cerca de zinc.
Ni siquiera las palmeras de la orilla del mar se agitan en paz.
El Imperio se mofa de todos los pensamientos en futuro.
Sólo los bajíos de este océano interior murmuran
versos de otro mar, al que éste recuerda-
mitos de islas análogas de olivo y mirto,
el sueño del Golfo adormilado. Aunque sus templos,
bloques blancos contra el verde, sean hoteles, y sus pórticos
centros comerciales, con el tiempo harán buenas ruinas;
por lo tanto ¿qué más da si la mano del Imperio es tan lenta como
una tortuga firmando el oleaje en lo que se refiere a tratados?
El genio llegará a contradecir la historia,
y está ahí en sus cuerpos tostados, en las olivas de los ojos,
como cuando los chulos de la Atenas demótica entretejieron el caos
de Asia, y las chicas de las aldeas de estacas, putas teñidas de alheña,
eran las hetairas. La marea vespertina baja, y el hedor
de imperios ulteriores -alzándose de bayas que orlan
los dobladillos de tiranos y playas- alcanza un tribunal
donde las nubes descienden sus escalones como senados que pasan,
no diferentes de cuando, bajo hojas de mirto que canturrean,
compartieron una sombra, el poeta y el asesino.

Versión de Vicente  Araguas
Huerga y Fierro Editores



Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 5692
Título: has olvidado el calor... Ver poema "ser" completo (en nueva ventana)
Autor: Derek Walcott Ver todos los poemas disponibles de este autor
Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:


•
Vinicius de Moraes
Às vezes, nessas noites frias e enevoadas
Onde o silêncio nasce dos ruídos monótonos e mansos
Essa estranha visão de mulher calma
Surgindo do vazio dos meus olhos parados
Vem espiar minha imobilidade.

E ela fica horas longas, horas silenciosas
Somente movendo os olhos serenos no meu rosto
Atenta, à espera do sono que virá e me levará com ele.
Nada diz, nada pensa, apenas olha – e o seu olhar é como a luz
De uma estrela velada pela bruma.
Nada diz. Olha apenas as minhas pálpebras que descem
Mas que não vencem o olhar perdido longe.
Nada pensa. Virá e agasalhará minhas mãos frias
Se sentir frias suas mãos.

Quando a porta ranger e a cabecinha de criança
Aparecer curiosa e a voz clara chamá-la num reclamo
Ela apontará para mim pondo o dedo nos lábios
Sorrindo de um sorriso misterioso
E se irá num passo leve
Após o beijo leve e roçagante...

Eu só verei a porta que se vai fechando brandamente...
Ela terá ido, a esposa amiga, a esposa que eu nunca tere



Lo envió: stik_aki
01/08/2009 12:08
Veces mostrado: 5629
Título: A esposa Ver poema "ser" completo (en nueva ventana)
Autor: Vinicius de Moraes Ver todos los poemas disponibles de este autor
Libro: O caminho para a distância
Fecha en que fue escrito: 1933
Idioma: Portugués


•
Carmen González Huguet
cúbreme, amor, el cielo de la boca...
                                       
rafael alberti
1. Aire sólo, fervor que callo y digo,
palabra que te nombra y te delata,
que te eleva en su vuelo o te maniata:
en mi boca te encierro o te prodigo.

Te dejo a la intemperie o al abrigo,
te guardo en ventisquero o en fogata.
Pródiga, codiciosa catarata,
vas en mi labio como fiel testigo

de todo lo que en él pones y eres,
de todo lo que en él tu sed convoca
y de lo que en su amor beber quisieres.

Silencia esta ebriedad que el labio aloca
y con el agua en que dichoso mueres
cúbreme, amor, el cielo de la boca.


* * *


2. Hay esta piel por tanto beso herida,
esta música en tanta luz cegada,
esta ternura a solas escanciada,
esta verdad por tu fervor vertida,

esta palabra en sombras encendida,
esta caricia ardiendo derramada,
tu mirada bebida y escuchada,
tu silencio envolviéndome la vida,

todas las cosas que forman mi cielo:
el canto, la presencia de tu beso,
la voz que tiene cada anhelo preso,

los aleros del ave ahíta en vuelo,
tu sed lo enciende todo y me lo quema
con esa arrebatada espuma extrema.


* * *


3. ¿Qué va a saber el sol del día triste?
¿Qué va a saber el agua de sequía?
¿Qué va a saber la luz de lluvia fría
y el viento de la rama que resiste?

¿Qué va a saber la llama que subsiste
de cenizas que apaguen su porfía?
¿Qué va a saber, por fin, de la alegría
esa nostalgia que su ser contriste?

Ven que te explique ese fulgor oscuro,
ese dolor amigo, ese ojo ciego,
ese frío quemándome en el fuego.

En la piel que me siembras de futuro
coróname de espuma, oculta yema,
que es jazmín del que sabe y del que quema.


* * *


4. Es aire, sólo el aire, quien te besa,
el aire que lamiendo está la llama,
el aire que te envuelve y te reclama,
que libera tu vuelo y que lo apresa.

Es aire, sólo el aire, en que la espesa
sangre del corazón de aquel que ama
vence al silencio donde se derrama
la palabra trocada en fiel pavesa.

Es aire la verdad que desafía
al frío, la distancia y esa boca
ciega a la sed ajena y su agonía

que siembra su existir en otra boca.
Máteme el beso de tu alevosía
brotado en punta de coral de roca.


* * *


5. Siembre tu corazón en labio ajeno,
aire que hiera el surco de mi oído;
y en él siembre su pecho estremecido
la palabra dolida y su veneno.

Siembre la luz ardiente el labio pleno
en quieta frente, en pensamiento herido.
Derrota ausencia, desamor, olvido,
la voz donde a vivir yo te condeno.

Desordena mi cielo, mi mañana,
mi vida entera mueve y equivoca
con la corriente que en tu labio mana.

Que me asesina el vino de tu boca
esta escasa cordura, cruel tirana.
Alóquemela, amor, su sal, aloca.


* * *

6. En ti afirma la carne su porfía,
el carmín de la rosa, la azucena,
el canto del cenzontle, la serena
superficie del agua, la armonía.

En ti enciende sus luces cada día
la voz que incendia el aire cuando suena
su canto repetido en lengua ajena,
hecho fecunda y sola compañía.

Comparte en la distancia esta locura
que tengo por el fuego de tu boca
que ya toda cordura se hace poca.

No me cures jamás la quemadura
donde el alma se muere y se me quema
por tu secreta aguda flor suprema.


* * *

7. Explora mis panales, mi recinto
secreto donde oculta miel destila.
El tiempo su madeja fiel deshila
confiado a los fervores del instinto.

Bebe el beso que el dulce labio afila,
devora la epidermis del jacinto:
el deseo saciado, nunca extinto,
desde tu tersa torre me vigila.

Tus manos, tu mirada, tu dulzura
desbordan en el vértigo del fuego
donde en olvido la razón se quema.

Coróneme el rocío y su luz pura
en el instante eterno en que me entrego
doblando su fervor en su diadema.


* * *

8. Me devora la boca que me besa,
me erosiona la voz que me acaricia
y me da vida la tenaz sevicia
de tu labio trocado en fiel pavesa.

Me asesina la mano que confiesa
lo que la voz no eleva a la caricia
me edifica tu labio y su codicia
que dilapida su lujuria aviesa.

Me reta y me sostiene tu locura,
me desalienta tu vivir sensato,
me desarma y cautiva tu ternura,

y en este canto preso que desato
se me enamoran alma, mente y boca
del mordiente clavel que las desboca.


* * *

9. El espejismo me llamaba en vano,
en vano la quimera y su luz pura,
en vano la sirena y su dulzura,
el misterio y la voz de cada arcano.

Inútilmente el fuego del verano
me daba el beso de su quemadura;
su amor, el fuego; el agua, su frescura:
paraíso en la palma de tu mano.

Labio sediento por tu voz, oído;
párpado ciego que la luz evoca;
agua que quema todo lo que toca:

Déjame ser silencio puro, olvido;
de tu fuego el más íntimo destello
¡oh ceñido fluir, amor, tan bello!


* * *


10. Amor, eres lo único que tengo,
agua que entre mis dedos se diluye,
que cuanto más persigo, más me huye,
por más que mi penar sin fin prevengo.

Tenaz tormento que al latir sostengo,
casa en la arena que el azar destruye.
Lunar marea, medra y disminuye
la herida de vivir que en ella vengo.

Rota de sed, desnuda y calcinada,
mi boca tu veneno dulce bebe
y bebe tu palabra alucinada

mi oído fiel. Cautiva en tu mirada
se me queda la piel enamorada
del borbotar templado de tu nieve.


* * *


11. Humo toqué: ceniza, viva llama,
Y me quemé las manos y el aliento.
Nadie condene el daño que consiento:
Soy víctima y verdugo de mi drama.

Soy quien muere de sed y quien derrama
El agua que le sirve de sustento,
Quien construye su gozo y su tormento,
Quien dispone los hilos y la trama.

Que no encuentre consuelo quien remiso
A la cordura fue, huésped esquiva
De la ilusión que en polvo se deshizo,

Quien por su mal se quiso ver cautiva
De ese breve, engañoso paraíso
En tan estrecha gruta en carne viva.


* * *

12. Herida fui en el gozo, en el olvido
Libre me vi, desnuda y desolada.
¿Para qué libertad abandonada
Y palabras de amor en ciego oído?

¿Para quién hambre y sed en el sentido
Si me abraza la sombra demudada?
¿Para quién alma y boca enamorada
Si tengo el corazón de ausencia herido?

No hay cicatriz en esta piel serena
Que manifieste con su oscuro sello
La fiera luz que arde en cada vena.

Íntimo fuego del que soy destello:
A brasa fiel mi boca se condena
Para mirar arder tu fino cuello.


* * *


13. No me mueve, mi amor, para quererte
la dicha dulce con que me has mentido,
ni la fecunda gracia que has vertido
en mi piel, sin llegar a merecerte.

El ojo no ha logrado conocerte,
ni el beso alcanza a asir todo el sentido,
ni la voz dice todo lo vivido,
ni consigo explicarte ni entenderte.

La luz que brilla al fondo en tu mirada
es la estrella que arde y que me mueve
a cruzar esta ausencia desolada.

Y es la fe que sostiene el lazo leve
adonde la pasión inconfesada
se te resbala, amor, y se te llueve.


* * *


14. Construyo esta apretada geometría,
esta sonora cárcel, este abrigo
donde congelo el tiempo y su castigo
y salvo este espejismo que me guía.

Libre y tenaz como una red vacía,
abarca lo que callo y lo que digo,
lo poco que ahora sé, lo que persigo,
lo que viví contigo cada día.

Aire sólo me queda. En este viaje
escribí mis palabras en la arena,
aré en el mar, creí en cada sirena,

viví confiada al viento y al oleaje
con mi voz en tu boca hecha cautiva
por jazmines y estrellas de saliva.


* * *



Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 3381
Título: ausencia Ver poema "ser" completo (en nueva ventana)
Autor: Carmen González Huguet Ver todos los poemas disponibles de este autor
Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:




•
Leopoldo María Panero
Prometo escribiros, pañuelos que se pierden en el horizonte, risas que palidecen, rostros que caen sin peso sobre la hierba húmeda, donde las arañas tejen ahora sus azules telas. En la casa del bosque crujen, de noche, las viejas maderas, el viento agita raídos cortinajes, entra sólo la luna a través de las grietas. Los espejos silenciosos, ahora, qué grotescos, envenenados peines, manzanas, maleficios, qué olor a cerrado, ahora, qué grotescos. Os echaré de menos, nunca os olvidaré. Pañuelos que se pierden en el horizonte. A lo lejos se oyen golpes secos, uno tras otro los árboles se derrumban. Está en venta el jardín de los cerezos.

"Así se fundó Carnaby Street" 1970



Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 3176
Título: blancanieves se despide de los siete enanos Ver poema "ser" completo (en nueva ventana)
Autor: Leopoldo María Panero Ver todos los poemas disponibles de este autor
Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:


•
Omar Khayyam
No hay alma que no llore por tu ausencia,
hasta fundirse en lágrimas de sangre;
no hay ser vidente que al mirar tus gracias
preso de sus hechizos no se encante.

Y al ver que tú por nadie te interesas,
todos cautivos a tus plantas caen.


* * *



Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 5698
Título: no hay alma que no llore por tu ausencia Ver poema "ser" completo (en nueva ventana)
Autor: Omar Khayyam Ver todos los poemas disponibles de este autor
Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:


•
Anibal Núñez
Bien que te gustaría confiésalo lanzarte
de bruces al abismo devorar para siempre
esas terribles ganas que humedecen tus sueños
y en tus pechos habitan enjauladas...

Dale suelta a ese inmenso poder embalsamado
momia viviente abre las compuertas:
verás cómo florecen dos volcanes
en el lugar que el hielo
cerrara la clausura y perdiera la llave...
Encárate al ariete que reclama en tu puerta
la entrada por lo menos en cada primavera:
verás cómo te llenas de caballos salvajes
y de luz que produzcan tus turbinas de sangre...

Pero, antes, mastica la medalla
de dirección prohibida que cuelga de tu cuello.

Marzo, 1970



Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 3606
Título: bien que te gustaría... Ver poema "ser" completo (en nueva ventana)
Autor: Anibal Núñez Ver todos los poemas disponibles de este autor
Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:


•
Félix María Samaniego
FÁBULA PRIMERA

1.El raposo enfermo

El tiempo, que consume de hora
en hora Los fuertes murallones elevados,
Y lo mismo devora
Montes agigantados,
A un Raposo quitó de día en día
Dientes, fuerza, valor, salud; de suerte
Que él mismo conocía
Que se hallaba en las garras de la muerte.
Cercado de parientes y de amigos,
Dijo en trémula voz y lastimera:
«!Oh vosotros, testigos
De mi hora postrera,
Atentos escuchad un desengaño!
Mis ya pasadas culpas me atormentan,
Ahora, conjuradas en mi daño,
¿No veis cómo a mi lado se presentan?
Mirad, mirad los gansos inocentes
Con su sangre teñidos,
Y los pavos en partes diferentes,
Al furor de mis garras, divididos.
Apartad esas aves que aquí veo,
Y me piden sus pollos devorados:
Su infernal cacareo
Me tiene los oídos penetrados.»
Los raposos le afirman con tristeza,
No sin lamerse labios y narices:
«Tienes debilitada la cabeza;
Ni una pluma se ve de cuanto dices.
Y bien lo puedes creer, que si se viese...»
«¡Oh glotones! callad; ya, ya os entiendo,
El enfermo exclamó; ¡si yo pudiese
Corregir las costumbres cual pretendo!
¿No sentís que los gustos,
Si son contra la paz de la conciencia,
Se cambian en disgustos?
Tengo de esta verdad gran experiencia.
Expuestos a las trampas y a los perros,
Matáis y perseguís a todo trapo,
En la aldea gallinas, y en los cerros
Los inocentes lomos del gazapo.
Moderad, hijos míos, las pasiones;
Observad vida quieta y arreglada,
Y con buenas acciones
Ganaréis opinión muy estimada.»
«Aunque nos convirtamos en corderos,
Le respondió un oyente sentencioso,
Otros han de robar los gallineros
A costa de la fama del Raposo.
Jamás se cobra la opinión perdida:
Esto es lo uno. A más, ¿usted pretende
Que mudemos de vida?
Quien malas mañas ha... ya usted me entiende.»
«Sin embargo, hermanito, crea, crea...
El enfermo le dijo. Mas ¡qué siento!...
¿No oís que una gallina cacarea?
Esto sí que no es cuento.»
Adiós, sermón; escápase la gente.
El enfermo orador esfuerza el grito:
«¿Os vais, hermanos? Pues tened presente
Que no me haría daño algún pollito.»



Lo envió: SFP
01/01/1970 01:01
Veces mostrado: 1440
Título: 1......el raposo enfermo Ver poema "ser" completo (en nueva ventana)
Autor: Félix María Samaniego Ver todos los poemas disponibles de este autor
Libro: DESCONOCIDO
Fecha en que fue escrito: -
Idioma:



Encontrados 13361. Mostrando del 1 al 7Página: 1/1909.

Comparte esta página:

SFP está ideado como un lugar sin ánimo de lucro, con el objetivo de rendir homenaje a los poetas y hacer llegar sus palabras a un público general que cada vez tiende más a olvidar este indefenso arte, y permitir a otro público más concreto, los reales amantes de la poesía, conocer autores y obras que tal vez no conozcan, permitirles hacer sus aportaciones, y de una forma sencilla y cómoda mantenerles cerca de todo eso que no deberían perder. Todos los derechos de los textos pertenecen a sus autores. Todos los poemas han sido obtenidos de la red y son de dominio público, o han sido enviados por usuarios ajenos a la organización de SFP. Si alguien tiene derechos reservados sobre alguno de ellos y se considera perjudicado, por favor comuniquenoslo.
ver indice completo de poemas (todos, por orden de inserccion, mostrando numero de inserccion, autor y titulo, paginados de 100 en 100)
ver lista completa de poemas (esto podría tardar varios minutos en cargar. Entre aqui solo si está seguro de que es lo que necesita)
ir arriba | contacta